jueves, 3 de marzo de 2011

like you imagined when you were young

Diferencias entre países, primera edición: la Tercera Edad. En este episodio analizaremos su comportamiento, sus costumbres y su forma de reducir los nervios en una situación de estrés, así al azar... durante un vuelo.


Volver a Vitoria Berlin-Bilbao (desde el lujoso aeropuerto Tegel, como si yo fuera una ricachona de estas que llevan perlas en las orejas) haciendo escala en las Baleares da mucho de sí a los que viajan solos. Todos sabemos que Mallorca es el paraíso de los abuelos alemanes, así que no os extrañará si os digo que gracias a mí la media de los pasajeros bajó a 65 años sin exagerar, y eso que yo ya no soy ninguna jovenzuela jajaja. 
Imaginaos la escena de las múltiples parejas: botas de trekking, pantalones color pastelón con cremallerita pa convertirlos en cortos, camiseta de algodón verde, chaleco, gorra (todo muy coronel tapioca/north face, que tienen bien de pelas) chubasquero y la libreta que no falte. Tan blancos como yo, eso sí. ¿Y en el avión que se oye?? pues nada, por supuesto, son gente sería joder y mantienen la compostura, leen y escuchan música clásica como mucho!

Una horita tuve que esperar en el aeropuerto para embarcar en el avión a Bilbao, y ya me di cuenta de que las cosas eran diferentes. Edad media del avión nuevamente 65 años, y es que febrero es un buen mes pa dejar por fin a los nietos con sus padres y descansar unos diitas dando unos paseitos por la playa ¿no? por supuesto! ¿pero es necesario vaciar todas las pastelerías de la isla? ¿que necesidad tenéis de subir al avión con torres de 6-7 ensaimadas? bien colocaditas de grande a pequeña, eso sí, con una cuerdita pa que no se caigan. madreeeeeeeeeeee, mejor no os imaginéis la escena! importante no pasar hambre en los 55 min de vuelo. Y le llevamos una a cada vecino, aunque a los 3 días el cabello de ángel te pueda romper una muela, o precisamente por eso! Y menos mal que son solo 55 min, xq oir comentar la jugada de la semana de vacaciones de cada matrimonio... es duro... el buffet del desayuno, los bailables de la última noche... pobres, si es que al final va y resulta que en febrero llueve y que con la chaquetilla de entretiempo se pasa frío! 

en fin, que una así no se aburre, y es de agradecer! y los míos esperándome en mi casa con las croquetitas preparadas pa cenar en cuanto llegué, adorables!

mañana a cubaaaaaa casi tres semanas, ya tu sabeh! temblad, mi amoooool :)

jueves, 3 de febrero de 2011

I need a dollar dollar, a dollar is what I need (hey, hey)

Anécdota matutina, pero de esos días en los que no madrugas, si no que se te hace corta la noche. Y menos mal que volvía de fiesta, porque analizao al día siguiente, perfectamente me podía haber puesto a llorar de la angustia, aunque a estas alturas esto ya a pocos sorprendería. Este es sin duda el relato más turbio que puedo contar hasta el momento de una ciudad muy segura, a pesar de que las calles están taaaaaan iluminadas como las de mi pueblo Frumales en Segovia, que apagan una farola de cada tres, para dar intimidad a la noche yo creo...


El viernes pasado me quedaba a dormir donde Pilar (maña, como no!). Pero decidio hacer bomba de humo antes de tiempo y me mando un sms que copio textualmente: "Llámame cuando llegues y te abro, lo tengo con sonido". Meeeec! Error. Pilar estaba "nicht erreichbar", no disponible, véase sopa como una marmota. Aisssss, pobre, ¿no le habrá pasado algo? ¿llegó bien a casa? Decidí comerme unas patatas fritas al salir del metro, para pasar el disgusto mientras llegaba a su portal, y es allí cuando apareció mi amigo... EL MENDIGO. De pura cepa, con su gorrito y sus pelitos rubios desteñidos medio-rasta que le salían por debajo, y su carro casa-portátil, como no! Y Pi sin coger, y yo caminando despacio para que el mendigo me adelantara y dejara de ir a mi verita por el camino:


- Me quieres dejar en paz? Pero que no me sigas!!! (en español, el aleman no fluye a ciertas horas, y menos si se trata de sacar mi furia)
- Ohhh franceseeeee, parlez vous...? (deustrances)
- Pero largateeeeee, dejame tranquilaaaaa!


Así unos 700m y cuando se me acabaron las patatas, llegue a su portal, Pilar no me abría y el mendigo estaba a mi lao a un metro de distancia, pensé que el asunto no pintaba bonito. Aunque fui valiente y no tuve miedo en ningun momento. Llame a Anna que vive a tres paradas, porque las llaves de mi casa estaban en el piso de Pilar, y me fui a coger el metro como una flecha. Salvada! 5min! iujuuu! 
Pues no, el mendigo y su carro fueron ligeritos también y llegaron justo a tiempo para meterse al metro por mi misma puerta. A las 8 de la mañana poco se le puede pedir a una persona, peo vamos, que no me iba a ir de viaje romántico por Berlin con él eso lo tenía claro! Asi que, aventurera de mi, cual Indiana Jones oí el sonido de la puerta: Zurückbleiben, bitte. Pee, pee, peeee! Y lo vi claro, me baje corriendo del metro y el mendigo, que quería acompañarme de nuevo hacia fuera, recibio un pequeño empujoncito para que se quedara dentro mientras cerraban las puerta y recibía un amable saludo del dedo corazón de mi mano derecha. 


Fin de la aventura. Aquella mañana dormí sintiendome heroína, a pesar de que el incidente haya causado risas por Berlin y me haya hecho ganarme el apodo de "La Apaleamendigos". 


Si es que... matas un perro...